Curso on-line
"Introducción a las enseñanzas de Krishnamurti"

(por Ivan Maldonado Peña)



Unidad 2
El contenido de nuestra Conciencia

"El pensamiento nace de la experiencia y el conocimiento, los cuales siempre pertenecen al pasado y al tiempo"
- Krishnamurti

Vemos que el anterior método que habíamos estado utilizando, o sea leer libros que dan conocimiento concreto y así engordar la memoria, asistir a charlas y conferencias con el objetivo de afianzar nuestros conocimientos, asistir a estudios en distintos grupos, etc. ya no satisface la actual visión que se tiene para seguir adelante. Al final nos damos cuenta de que no hay un método rígido sino sólo indicaciones, que no hay un camino a seguir ya que nosotros mismos debemos crear nuestro camino, y no hay un tiempo determinado que nos indique la meta, ya que ésta está mas allá del tiempo. La nueva percepción de la realidad o iluminación puede llegar en un instante y en cualquier lugar. Pero primero debemos haber trabajado lo suficiente conociéndonos a nosotros mismos, hacerlo es conocer básicamente el contenido de nuestra conciencia.

La mayoría de las personas, se contentan con la descripción de la verdad, haciendo muy poco esfuerzo en percibir la verdad de forma objetiva y directa, siendo que para lograrlo se requiere un intenso deseo y un gran esfuerzo continuo, cosa que no siempre están dispuestos a hacer.

Un problema que nos topamos especialmente en el mundo occidental es que estamos atrapados por un sin fin de obligaciones que nos hemos impuesto, dejando muy escaso tiempo para nuestro desarrollo interior. Lo que necesitamos en principio es establecer un ritmo donde podamos disponer un tiempo para nosotros mismos y otro tiempo para cumplir con nuestras obligaciones mundanas.

En el mundo occidental es prácticamente mal visto el tener un tiempo de ocio. Los amigos y parientes señalarían con el dedo a una persona que pasaría su tiempo reflexionando "sin hacer nada" en lugar de estar trabajando y ganando dinero. Esta es una de las primeras cosas que tenemos que vencer y establecer en nuestra vida, un tiempo de ocio donde comencemos a cultivar nuestra vida interior, donde comencemos a conocernos a nosotros mismos y empecemos a desarrollar la verdadera inteligencia. Comúnmente se dice que una persona es inteligente porque tiene una carrera profesional y a acumulado bienes materiales y una cuenta bancaria con suficientes fondos de dinero, sin embargo eso es ser astuto y nada más. El verdadero hombre inteligente tiene la capacidad de distinguir entre lo verdadero y lo falso, y la capacidad de desechar lo falso. Una persona inteligente verdaderamente está mas allá de todo sufrimiento.

Si nuestra televisión tiene algunos circuitos defectuosos que no están permitiendo una buena recepción de la señal eléctrica, y si nuestro interés es repararla entonces tendremos que conocer a detalle nuestro aparato. De la misma manera, nuestros vehículos de manifestación (o sea nuestro cuerpo físico, emocional y mental) son nuestros equipos con el que trabajamos en el mundo, éstos no están permitiendo que la belleza de los mundos superiores se manifieste. Entonces para "reparar" nuestro equipo necesitamos conocer a detalle las fuerzas que actúan en nuestro mundo, esto es conocer el contenido de nuestra conciencia.

Todo lo que somos en este mismo momento es el reflejo de nuestra conciencia. Ahí se encuentran nuestros miedos, nuestros condicionamientos, nuestras alegrías, nuestros múltiples deseos, etc. Todo lo que está fuera de nuestra conciencia simplemente no existe para nosotros. En ésta se encuentran tanto lo consciente como lo inconsciente. El inconsciente es simplemente no estar consciente de las fuerzas dentro de nuestra conciencia y que están actuando sobre nosotros, únicamente vemos los efectos reflejados en nuestra vida. Sin embargo, tenemos que conocer y comprender completamente todas las fuerzas que actúan tanto desde lo conciente como desde lo inconsciente. Aunque es una tarea ardua y no rápida, pero es necesaria. De lo contrario sería como querer reparar nuestra televisión desde afuera sin abrir la caja que contienen los circuitos.

El conocerse a sí mismo tiene infinitos niveles. Esto quiere decir que no es posible acabar de conocerse nunca, ya que simplemente no somos una entidad estática sino dinámica en constante cambio y evolución (utilizo la palabra evolución cuidadosamente). Pero lo que sin duda necesitamos conocer en nosotros es el contenido de nuestra conciencia. Aquí me refiero específicamente a nuestra conciencia humana. La comprensión de ese conocimiento nos permitirá entrar a una nueva conciencia que la podemos llamar la conciencia del alma o la conciencia crística. A cerca de ésta conciencia Krishnamurti nunca quiso hablar porque como bien decía "la descripción de la verdad, no es la verdad".

Entendamos que la conciencia no es individual, sino que es única para toda la humanidad. Ya sea un chino, ruso, indio, alemán, norteamericano o latinoamericano, todos sufren, todos buscan el placer, todos son violentos, todos tienen miedo, todos basan sus vidas en llegar a ser algo ya sea en lo material o en lo espiritual, todos están condicionados por las religiones y tradiciones; y todos persiguen sus pequeñas metas de forma egoísta lo cual causa aislamiento y por lo tanto destruye las relaciones con los demás.

Veamos cómo surge o cómo se forma la conciencia humana. La conciencia humana es el producto del pensamiento. El pensamiento es el generador de toda la ilusión existente.

El pensamiento surge de la actividad de la memoria. En nuestra memoria se encuentra todo nuestro conocimiento y experiencias. La memoria sólo guarda cosas pasadas, por lo tanto el conocimiento y el pensamiento siempre pertenecen al pasado.

No es posible que surja algo completamente nuevo de nuestra memoria o de nuestro pensamiento, todo lo aparentemente nuevo es solo una constante modificación de lo viejo.

La conciencia es lo que somos cada uno de nosotros en este momento. Sólo los más valientes se atreven a salir fuera de la conciencia humana y entrar a una nueva conciencia, totalmente nueva y distinta donde ésta está regida por la inteligencia, amor y compasión.

La única manera de salirse de la conciencia de la humanidad es a través de la clara comprensión, la cual es el producto de la "Llama de la Atención" y pura observación.

La conciencia contiene todo lo que somos y todo lo que experimentamos y percibimos. Está el nacionalismo, las creencias religiosas, nuestro nombre, nuestra reputación, las guerras, la violencia, el sufrimiento, el sexo, el temor, todas las formas de deseos, el egoísmo, el amor, momentos de felicidad, el constante dolor y el egoísmo.

El centro generador de todo pensamiento y por lo tanto de la conciencia humana es el "yo inferior" o "personalidad".

El "yo inferior" está activo las 24 horas ya sea en estado de vigilia o de sueño. Está fortaleciéndose con cada experiencia que tenemos. El "yo inferior" sabe que es mortal y en su búsqueda de continuidad le teme a la muerte.

La muerte no es lo opuesto a la vida, es sólo la continuación de la vida. Lo único que desaparece es el cuerpo físico con su memoria y por lo tanto desaparece el "yo inferior". Entonces ¿qué queda?

Cualquier salida, solución o respuesta generada por el pensamiento, inevitablemente conducirá a mayor desorden y conflicto.

Un problema interior o psicológico no se resuelve buscando una solución o respuesta, sino sólo se resuelve en la comprensión del problema. Una respuesta al problema sólo hará que nos alejemos del problema por un tiempo, eso es evasión. El problema seguirá estando ahí hasta que se lo comprenda completamente.

El pensamiento que es conocimiento es incapaz de ver al mundo de forma holística o completa, ya que el conocimiento por más grande que sea siempre estará limitado. No importa de qué área se hable, el conocimiento nunca llegará al 100%

Conocerse a sí mismo es conocer el contenido de nuestra conciencia, no con el objetivo de eliminarla ni modificarla, ni trascenderla porque al final el que traza ese objetivo es el mismo "yo inferior", que es el pensamiento. Sería únicamente otra treta del pensamiento.

Conocer el contenido de la conciencia es simplemente observarla y comprenderla. Cuando ocurre esto automáticamente dejamos de ser seres automatizados, condicionados y esclavos de nuestras propias creaciones

Esta toma de conciencia de nosotros mismos es el principio de la inteligencia que no tiene nada que ver con la inteligencia mecánica que utilizan actualmente la humanidad.

Cuando hay inteligencia, el sufrimiento desaparece. La terminación del sufrimiento es el empiezo del amor y la compasión.

Entender el contenido de nuestra conciencia es entender nuestros condicionamientos. En la comprensión total de nuestros condicionamientos, éstos desaparecen dando lugar a algo totalmente nuevo.

El contenido de la conciencia es toda la ilusión que genera y sostiene el pensamiento. Sólo al comprender toda la ilusión, la verdad aparece sin invitación alguna.

No es posible llegar a la verdad o a lo eterno tratando de comprender la verdad, sino únicamente comprendiendo y desechando lo falso.

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2005-04-07